Bajo el nombre del verdugo. Queipo de Llano

Hace unos años conocí en una reunión a Antonio, un octogenario encantador, algo sordo, muy sociable, siempre dispuesto a arreglar algún desperfecto en el local  o transportar lo que fuera a donde se precisara, con sus fuertes manos de trabajador. No sé cómo, un día me dejó ver que tras su buen  humor ocultaba una herida que no se podia borrar. Me explicó su historia. Una historia real.

Sus padres eran una familia sevillana bien situada. Su padre, profesor universitario, era un conocido republicano que acabó en prisión tras la invasión por las tropas africanas mandadas por Queipo de Llano de la capital andaluza. 

Fué sometido a juicio por un tribunal militar y condenado a muerte por “apoyo a la rebelión”. El tribunal de los rebeldes fusilando por rebelión…. ya conocemos la historia.  La madre de Antonio, gracias a los contactos familiares tras muchos ruegos y humillaciones, consiguió audiencia personal con el mismísimo general.. La mujer imploró el perdón y la compasión al militar, le recordó el nombre de conocidos y familiares lejanos, manifestó que no había crimen de sangre si no de desafección política, …Queipo le señaló la barriga, la mujer estaba en avanzado estado de gestación.

”Cuando nazca tu hijo, quiero que lleve mi nombre, así se acordará de a quien le debe la vida su padre”. La madre de Antonio accedió. A cambio de bautizar a su hijo con el nombre del verdugo de tantos su marido vió conmutada la pena de muerte por prisión.

El profesor fué expulsado de la universidad y falleció joven, como tantos presos republicanos, debilitado por los años de hambre y enfermedades en las carceles. Las propiedades de la familia fueron “expropiadas” y Antonio tuvo que trabajar desde muy joven para sobrevivir al agujero negro en el que habia convertido Queipo y sus conmilitones este pais.  

Antonio nunca utilizó para sí su segundo nombre, pero tampoco ocultaba la historia, quería dar cuenta de la infamia. Falleció hace unos meses, en los  coletazos de la pandemia. No sabrá que el destructor de su familia ha sido desenterrado. Un abrazo, Antonio, allí donde estés. 

Por esto y otras miles de historias que aún no se han contado, nada más necesario para este país que hacer lo justo.

Sobre animales mitológicos: la clase media y la clase obrera

Hay en Sociologia dos animales mitológicos. Uno es la clase media. Otro, la clase obrera. La gran diferencia entre ambos seres es que el primero es perfectamente capaz de devorar a cualquier politico, su inexistencia no le impide tener la  potencia efectiva de un animal totémico, de un dragón secular que determina al final victorias y derrotas. En cambio el otro ser desde hace muchos años es evanescente, incapaz de mover cuerpos o atemorizar a nadie.

Cuando determinada izquierda se pregunta por qué , a pesar del destrozo que el capitalismo neoliberal hace en las condiciones de vida de millones , no gana elecciones, culpa al vértice en la cúspide, al poderoso en su castillo, a la larga mano de las élites. “es el Ibex 35 y sus terminales mediáticos”. Eso existe y  es importante, cierto, pero además, yo,  con toda modestia, me permito opinar que no conocen la sociedad que dicen representar.

Soy madrileño, urbanita. Este ecosistema politico  está fuertemente territorializado. En el norte y el oeste habitan predominantemente las rentas más altas. Las más bajas lo hacen en el sur y  el este. Una linea imaginaria noroeste-sureste marca una fuerte segregación económica que cualquier visitante puede apreciar fijandose simplemente en los movimientos de tráfico en la M-30 durante la semana laboral o en cómo van cargados los vagones de metro por las mañanas en dirección norte.  

La extensión espacial de los lugares donde habitan las clases con ingresos bastante superiores a la media nacional es considerable: en la ciudad de Madrid, barrios desde Chamberí a Chamartin, Puerta de Hierro, Retiro, Arturo Soria, grandes pedazos del distrito de Fuencarral ( Montecarmelo, Arroyofresno. Mirasierra, etc) fuera de la ciudad, la mancha de los acomodados se extiende a municipios como Pozuelo,  Las Rozas, Majadahonda…. No voy aburrir a los no madrileños con más referencias madrileñas, solo les sugiero que no se engañen cuando se identifica  a la derecha madrileña con el Barrio de Salamanca. Es una caricatura, es insuficiente y al final es falsa. Los habitantes de estas zonas votan abrumadoramente derecha y no son en su mayoría clase alta. Pero tampoco son “obreros de derechas”. En todo caso,  por lo que jamás se sentirán apelados es por esa invocación de ciertos políticos  al “pueblo”. El “pueblo” la movilización del “pueblo”,  les resulta ajeno. Por razones antropológicas, sociológicas  su horizonte moral es el aspiracional. Progreso, avance, bienestar, consumo y orgullo de lo que tienen. 

Este conjunto social tiende a compartir valores, costumbres (educación privada o al menos concertada, seguros de salud privados, algo de ayuda inmigrante en casa, hábitos de consumo, y de ocio …) crea lazos de identificación  y de influencia. Los contactos para una buena carrera profesional para ellos o sus hijos se pueden labrar en las reuniones  del colegio o en el gimnasio privado, en el club deportivo o en las fiestas de empresa. 

Y cuanto más se asciende en la escala de ingresos, los lazos, los conocimientos son más estables e importantes. Hay red, fuerza y extensión.

 El fenómeno Ayuso no es accidente casual en un desierto, nace de este sustrato de clase bien situada, que comparte espacios, valores y hábitos. Como ya señalabamos en este misma bitácora hace un par de años:

Cuando desde la izquierda se  invoca al poder de las clases populares tengo la impresión de que invocan a un fantasma que se evapora. En cambio, la consistencia de estas clases  madrileñas bien situadas es absolutamente real. Mientras que en los barrios populares ya apenas queda nada que los vertebre, los sindicatos y las asociaciones de vecinos de estos barrios privilegiados son  los colegios y universidades privadas, los clubes , las empresas. Las identificaciones giran alrededor de estos lugares y de las formas de ocio. Y de consumo, que es central en su forma de vida: qué se consume , y  qué significa lo que se consume no es indiferente. De  ahí por ejemplo la facilidad con que penetran las ideas negacionistas de la crisis climática en estos ambientes. ¿Quién me va a decir a mí lo que puedo desear consumir si puedo pagarlo?. Tienen conciencia política de grupo, a su manera. 

La penetración de la derecha en los medios de comunicación madrileños (desde TVE a 13TV desde las emisoras de radio a los periódicos gratuitos, de las agencias de noticias a los canales de TDT) es una estrategia deliberada de las elites políticas para colonizar el discurso dominante pero también es la expresión de este dominio en el imaginario de los valores y actitudes de esta clase acomodada madrileña.  

La importancia de este ecosistema de la gente de “buen pasar”  no radica principalmente en su voto. Es su caracter de referencia social, el modelo  al que miran los que se encuentran por debajo, el ideal del yo colectivo. Lo central en los arquetipos dominantes en la sociedad madrileña   no está en la calle Argumosa, en Malasaña o en Chueca. Determinada izquierda no es capaz de ver esta obviedad.  

La descripción sociológica de los habitantes de estas zonas daría para un largo artículo: muchos son “boomers” que acumularon riqueza antes de la cadena de crisis. Otros son sus hijos , y por tanto sus identificaciones políticas se orientan por sus  orígenes sociales.

Me dirán que muchos de estos aspirantes a progresar caerán porque las plazas de privilegio son escasas , están disputadas y se reparten sin justicia ni mérito. Pero es que eso no importa. Nadie  construye sus expectativas y valores desde el fracaso, si no desde los deseos. 

Por eso, aunque la clase media desde un punto de vista estrictamente, clásicamente, marxista no exista, políticamente opera con toda potencia. Los que tienen, porque son ellos los emisores de valores y reglas de identificación, los que no tienen, porque aspiran a tenerlo y no tienen elementos de identidad alternativos. Dicen que no  hay clase media en sentido estricto porque la relación con el capital es sencilla: o se vive de él o se vive sometido a sus imposiciones. Pero desde el punto de vista simbólico, de las aspiraciones, gusto de consumo, hábitos, voto,  todo gira alrededor de esa clase.

 El propietario sesentón de 3 pisos que alquila dice pertenecer  a la clase media, como el joven trabajador de provincias que se deja el treinta por ciento de su sueldo en el alquiler de una de esas viviendas. El triunfo del concepto clase media es la manifestación del éxito de esta maniobra de vaporización  de la lucha de clases

Frente a estos barrios pujantes, los populares carecen de redes, de esqueleto que los vertebre. Rotos por años de crisis, desarticulados por cambios demográficos que llenan las calles de trabajadores de otros países y culturas, gentrificados los mejores manzanas y abandonadas el resto a la suciedad y la desatención pública. Desaparecieron las viejas organizaciones, se olvidó el viejo orgullo, la abstención corroe la cultura política de esos lugares como síntoma de la disgregación de cualquier sentido de pertenencia a un grupo con el que identificarse.

Una prueba reciente de que la  clase media es el significante político central está en  lo sucedido con el chalet de Pablo Iglesias. Más allá de que su adquisición nos parezca perfectamente humano y aceptable, es la demostración  para esa evanescente clase obrera de que no tiene dónde mirar, de que no hay una identidad de clase subalterna pues hasta su mayor defensor se adhiere a las formas de vida a las que aspiran todas las clases medias. 

Los asalariados, los trabajadores (los que se piensan clase media y los que no)  no realizan en sus casas, días antes de las elecciones, evaluaciones racionales de los programas de los partidos para decidir si este o aquel representa sus intereses objetivos, sus necesidades y carencias reales. Son otros los mecanismos que construyen el voto, y uno de los más decisivos es  el primario de identificación y su cara inversa, el rechazo. Es el famoso y no entendido, significante vacío de Errejón. El que haya clases bajas que votan a Vox se explica por la eficacia de este mecanismo: la identificación de cada uno con símbolos colectivos, con rasgos que unen, con formas de vida que se creen amenazadas o que se sienten propias. O deseables.

 El defecto de la propuesta de Errejón es que  invocaba la palabra “pueblo”, ese significante  vacio que podria haber aglutinado y armado una conciencia colectiva de cambio era un significante teñido sin embargo de connotaciones que lastraban su fuerza. La  derecha ha respondido hábilmente con el significante vacio “España”,o  el significante aún más vacío “libertad”, más sencillos de asumir, más extensos, menos cargados de connotaciones izquierda/derecha  que el traído por Errejón de sus lecturas universitarias. 

Si el mecanismo identificativo es fundamental en política entonces podemos apreciar  las consecuencias de la compra del chalet. El mensaje es incontestable, radical: de Vallecas a un chalet en la sierra. ¿No es a lo que aspirariamos todos ? ¿pero no se pierde así completamente la capacidad de presentarse ante las clases bajas como un modelo, como un ideal popular,? El vicepresidente al comprarse el chalet se muestra como  uno cualquiera, que  hace lo mismo que haríamos nosotros, si tuviéramos sus medios: vivir como las buenas clases medias. 

Seamos honestos con esto. La potencia política y visual de un vicepresidente viajando diariamente de un barrio popular a Moncloa habría sido enorme, pero exigir, realmente,  que Iglesias hubiera seguido en Vallecas con su creciente familia es exorbitante.  Es  exigir un comportamiento que los que procedemos de tradición cristiana conocemos como solo propios de la santidad. Y por eso los santos son personajes míticos, ideales, superhéroes de la ética  que solo en contadas ocasiones toman pie a tierra. Iglesias habría estado cerca de la santidad laica, pero exigirselo a su familia es delirante o tramposo.

Sin embargo, el caso del chalet muestra la dificultad  de la izquierda  a la hora de manejarse con la antropología de esa clase media aspiracional que es el totem central de nuestra sociedad.  El irónico “si se puede” que algunos le lanzaron a Iglesias cuando compró su nueva vivienda quiere decirle a  él que ha conseguido salir de los límites a lo que le impelía su origen barrial, ha “progresado” en la escala social. El “sí ha podido” .

Mas allá de las dolorosas ironías. El problema político de fondo es que parte de la izquierda aún habita un plano lleno de entidades fantasmáticas, como la clase obrera, y con puntos ciegos a lo que ocurre ante sus narices. 

La derecha vence pese a las desgracias que acaecen a la mayoría cuando gobierna porque el esqueleto imaginario que la sostiene electoralmente es mucho más poderoso, mejor articulado y conectado. Habita y ocupa espacios e ideales desde los que se emiten señales del gusto, de los valores y de las identidades. La izquierda carece de ese músculo en los barrios más desfavorecidos , porque las crisis, los cambios sociológicos y urbanísticos han desarticulado la escasa red de identidad y apoyo que antes existía.

Y porque en  los otros barrios su discurso de identidades sexuales disruptivas, de ”pueblos” y de “luchas populares” carece de eficacia.

¿Es la derrota de Izyum el Annual ruso?

Ya sé ( no se pongan tan pronto a la defensiva, lectores) que las analogias históricas son siempre limitadas. Es un divertimento intelectual, lo reconozco, en este caso. Pero hay algunos paralelismos llamativos entre la derrota rusa de estos dias y la derrota de Annual del ejercito alfonsino en 1921. Si me permiten…

Como le ocurrió a España tras el desastre del 98 Rusia necesitaba recuperar su autoestima nacional perdida tras la disolución de la URSS, la pérdida del control de territorios sometidos al poder ruso durante siglos, el prestigio internacional.

En España , levemente recuperada tras la derrota ante EEUU en ultramar se optó por lo más cercano, el debilitado Marruecos.En este caso nos podriamos preguntar ¿ más allá de las razones de politica interna y de prestigio, para qué ? Rusia realiza una apuesta más fuerte , aunque estratégicamente es mucho más coherente : recuperar el control de Ucrania. Es el gran premio , la conquista que volvería a determinar para todos que Rusia es la superpotencia del este de Europa.

En ambos casos el objetivo material parecía realista, de hecho, muy realista: enemigos militarmente débiles y con fracturas internas que podrian ser explotadas con sobornos y traición.

Pero en ambos casos la herramienta esencial, el ejercito estaba mucho más corroido, podrido por dentro de lo que podían imaginar los rusos o sus enemigos. Sometido a la presión de una guerra seria, exigente, con un enemigo decidido y armado, la herramienta se agrieta, saltan piezas, no aguanta..

El ejercito español de la época era anticuado, pobre. Por razones politicas el número de oficiales era excesivo, innecesario y caro, mientras que existia una grave escasez de suboficiales profesionales (que son el hueso de un ejercito de infanteria ). Como ocurre con el ejercito ruso.

Por otro lado la tropa mandada a Marruecos se habia arañado de los ultimos rincones del campo español, de las clases más pobres del pais, de aquellos que no tenian el dinero suficiente para mandar a un sustituto, porque tal cosa, pagar para no ir a la guerra, era una escapada aceptada. Desmotivados, mal alimentados, fueron lanzados en un terreno difcil y contra un enemigo que lo habitaba desde siempre.

Rusia consumió sus mejores tropas de la forma más estúpida, abrasadas en sus vehiculos acorazados camino de Jarkov, o muertos y abandonados en las cercanias de Kiev. Putin ha intentado incrementar a toda velocidad su infantería «contratando» en la zonas rurales y pobres de las repúblicas alejadas de Moscú. Pero estos chavales jamás tendrán la motivación de sus enemigos y carecen de entrenamiento básico. No parece haber intención de movilizar a los jovenes de clase media de Moscú o San Petersburgo

Enfrente se han encontrado a un país que ha llamado a movilización total a estudiantes, trabajadores informáticos, ingenieros, comerciantes, deseosos de aprender cuanto antes el manejo de las armas complejas envadas por occidente y dispuestos a hacer lo necesario para vencer.

El mando ruso , como el español de entonces, ha mostrado una falta de competencia profesional que ha sorprendido a los más críticos. Optimismo injustificado en los inicios, torpeza en su ejecución , lentitud de comprensión , nula coordinación y negativa a aceptar los hechos.

El gran problema para Putin es que él no puede esperar la ayuda de un gran aliado como España tuvo en Francia tras la masacre de Annual. En Alhucemas en 1925 las fuerza conjuntas de España y la poderosa Francia dieron un golpe mortal a la resistencia de Abd-del Krim. No puede soñar Rusia con un desembarco detrás de las lineas ucranianas de ninguna potencia que le saque las castañas del fuego.

La victoria postrera de los ejercitos franco-españoles sobre los rifeños salvó la corona de Alfonso XIII, al menos durante un tiempo, aunque el daño a la institución monárquica estaba hecho.

Veremos si la incapacidad de mantener sus conquistas le costará a Putin la….corona. Yo estoy convencido de que así ocurrirá. El terror retrasa la reacción, pero esta no puede posponerse indefinidamente.

La pregunta es cuando y a qué coste para todos.

Y lo que está mal en la campaña de las «masculinidades frágiles»

El Ministerio de Igualdad lo ha vuelto a hacer. Otra campaña para “los corazones y las mentes”,  otro sermón laico que regala terreno sólido a  las críticas que se hacen a este ministerio desde la derecha.

Nuevamente como en el anuncio de la playa de hace un par de meses el mensaje yerra con el receptor. Que desde las instituciones públicas se  promueva compartir tareas de forma justa en los hogares es perfecto. Y es necesario. Que  se gasten dineros y tiempos en decirnos cómo hemos de sentir aspectos tan nucleares de lo que es cada hombre como el manejo de los sentimientos personales es cosa de predicadores o de soberbios.

¿Alguien  puede ponerse a pensar por un momento en esa institución, a  concebir cómo puede recibirse, qué  target tiene esta campaña más allá del entorno sociológico de sus propios creadores, es decir, jóvenes urbanitas entre los 20 y 35 años formados en estudios universitarios progresistas? ¿Cómo calan, cómo se digieren (o se vomitan)  este tipo de campañas entre los mayores de 40 años, entre la gente rural, en las pequeñas ciudades conservadoras, entre los trabajadores manuales?¿Alguien allí sabe algo de comunicación social para darse cuenta de que este tipo de mensajes en todos esos entornos sociales caen como rata en una sopa? ¿Alguien en ese ministerio no se da cuenta del sesgo soberbio, que implica que le digas a los demás cómo tiene que vivir aspectos tan particulares como lo que para cada uno es ser hombre (o mujer, pero  el tema es el que es)?¿Algo que se elabora con los haces de la tradición,de  la evolución personal, las experiencias concretas, el aprendizaje y el error?¿Quienes creen que son como para decir a gente adulta y que han hecho su propio camino personal cómo tiene que ser lo que son? ¿Pero qué les pasa? 

Los errores se repiten, con contumacia porque quien está detrás de estas campañas no puede sino tener la certeza de que el resto de los mortales precisa , necesita de su guía moral , nada más curil, más molesto. Beatería y soberbia siempre han ido de la mano, y como vemos no hace falta que se crea en ningún dios.

Cuando se ven las tendencias de voto y el constante declinar del que se asigna a Podemos, como ya he dicho en otras ocasiones , se explica, como ellos dicen muy  justamente, en gran parte por la campaña por todos los medios (judiciales y mediáticos ) emprendida contra ellos de forma completamente antidemocrática. Y que habla muy mal del estado de salud de nuestras instituciones. 

 Pero ese desgaste electoral también se debe a sus persistentes disparates comunicativos a los que ya me he referido en mi bitácora anteriormente.(https://remadmalditos.wordpress.com/2019/06/17/los-errores-comunicativos-de-podemos-parte-ii-sobre-los-regalos-de-amancio-ortega/)

A esa funesta seguridad de que en ciertos asuntos hay que guiar al público de la mano para que se identifiquen con su particular elección de la identidad emocional y sexual.

Porque el problema es que estas campañas no hablan exclusivamente de conductas. Este ministerio sí tiene derecho a favorecer o refrenar conductas, de lo que no hay que hacer y de lo que hay que hacer: no maltratar de palabra u obra, respetar la libertad sexual de cada quisque, repartir las cargas de los hijos y la casa de una forma no discriminatoria, etcetera.

Pero no, se empeñan en moldear subjetividades desde el BOE, qué presunción. Mi masculinidad es producto de mi historia personal,y yo veré como me las apaño con ella, señora ministra, siempre que no dañe a los demás. Fuerte o débil, expresiva o introspectiva, sentimental o racional, señora, déjeme a mí con mis asuntos.  

 Hableme de conductas, señora, pero no me hable de como tengo que vivir lo que soy y he llegado a ser ¿usted qué sabrá de por qué necesito ser emocional o racional, abierto o cerrado qué sensibilidad es la correcta y es la incorrecta? 

El único resultado es una desafección constante hacia este tipo de políticas. A  muchos irrita sin saber muy bien por qué les irrita tanto, a otros mueve a risa. 

Y el resultado no puede ser peor para las expectativas de voto para el conjunto de la izquierda.

El spot en cuestión:

Lo que está mal en la campaña veraniega del Ministerio de Igualdad

Eso que está mal es la dirección en la que su flecha apunta: La pregunta es si ese mensaje es necesario  tal como se emite, quién lo emite y el supuesto destinatario, o como dicen los publicistas, su target.

Lo primero que se aprende en comunicación es que el mensaje está compuesto de varios elementos: el emisor, el mensaje, el código de este y el destinatario. Es difícil poner en duda el valor ético, el contenido del mensaje: el derecho universal  a disfrutar de la playa, seas como seas, de la alegria de los cuerpos libres, sin tener que sufrir  censura por no encajar en los canones estéticos normativos. Cualquiera lo puede entender. Y precisamente porque cualquier persona normal, sensata  lo entiende la pregunta sería qué sentido tiene dirigir este mensaje a cualquiera, a todos. ¿el ministerio nos tiene que recordar a las  personas adultas ,normales que hay que ser respetuosos con los demás, con el cuerpos normales  de los demás? 

 Dice la responsable política de la campaña, La directora del Instituto de las Mujeres : “Es imprescindible reconocer esa diversidad corporal existente y reivindicarla”. La gente, el público, el tipo o la tipa cualquiera  que te puedas encontrar en una piscina ¿ no sabe “reconocer la diversidad corporal”? ¿precisa que alguien se lo señale con el dedo? ¿quien tiene que reconocer la diversidad de los cuerpos?¿los millones de seres diferentes que tenemos esos cuerpos diversos? 

Molesta, por eso,  el ligero aroma a sermón moral que emana de estas palabras de la cargo público. Esta nota nada floral  a sacristía laica se ocasiona por la inadecuación entre el contenido del  mensaje y  el  público al que va dirigido el mensaje.  El feminismo institucional parece  a menudo  envuelto en su nube de lucha cultural contra siglos de tradiciones y no parece a veces  capaz de discriminar, o mejor dicho, confunde destinatarios. Absorbidas por sus lecturas sociológicas, académicas,  que analizan desde una perspectiva intelectual el impacto de los estereotipos de la moda, la belleza, los canones de perfección ideal de  las peliculas o la publicidad, parecen en esta campaña no haberse apercibido de que no es el público el que promociona esos estereotipos de belleza. 

  La sensación incómoda de moralina  tras la campaña se origina porque lo que desencadena este saborcillo a  sermón religioso o moral es la inadecuación entre emisor,  mensaje y el receptor. Cuando los curas predicaban sobre  conductas sexuales irritaba que unos tipos que habian renunciado completamente al sexo dijeran a los que no habian decidido una renuncia tal qué hacer en relación a ese aspecto de sus vidas.  En el caso del anuncio de Igualdad un mensaje de un poder político que debería ir orientarse a los agentes mediáticos que mantienen o refuerzan los estereotipos es dirigido  a otro objetivo:  a la población  en general .  Parece prejuzgar desde cierta superioridad intelectual (o ética) ,  que esa población no es capaz de discriminar entre realidad e ideales canónicos. Parece decir a los gordos y los flacos, los viejos y lo jóvenes, los feos y  los menos feos que no tienen que discriminar a los gordos, los flacos, a los viejos y a los feos.

 El resultado chirría, la sensación de incomodidad, de demostración innecesaria del  poder político educando a las masas. La derecha feroz,  que no intelectualiza pero que  tiene un aguzado  olfato para los errores comunicativos de la izquierda se ha aferrado a esta faceta de innecesariedad, de falta de adecuación,  por el lado (como era esperable)  crematístico: esto es un despilfarro de dinero publico, un derroche “con nuestros impuestos” .

Una respuesta burda pero efectiva, porque rebaña en las torpezas de la campaña.

El ministerio de Igualdad debería luchar sus  guerras culturales  en el terreno que toca, huir como del diablo de cualquier tentación “educadora de las masas”  y leer sin embargo  algo más sobre tradiciones culturales. El gran arte barroco y las campañas institucionales sobre cómo debería comportarse la gente comparten la estructura básica: preponderancia del código icónico, existencia de mensaje normativo  (religioso en el primer caso, ético en el otro) emisor, receptor.. etc. Pero no todos son igual de hábiles. El arte barroco contrarreformista el mensaje se adecuaba al público al que iba dirigido (el pueblo llano católico) Mensaje y destinatario no divergían. 

 En esta campaña el público al que va dirigido el mensaje, el conjunto de la población no desconoce lo que pretendes decirle, el mensaje chirría o sobra (“despilfarro”, que dice la ultraderecha ).

 La guerra contra los arquetipos estéticos es otro episodio más  de la  guerra por la predominancia cultural. Este conflicto  interminable produce reflexión, diagnósticos académicos. Pero el paso de la universidad al mundo de la comunicación de mensajes performativos de conducta no está al alcance de cualquier cargo público, parece…. 

En vez de dirimirse en el terreno donde estos juegos  de hegemonía  se alimentan (los medios y los productos culturales mainstream)  se maldirige a gente que no necesitan que le prediquen que tiene derecho al cuerpo que le ha tocado en suerte disfrutar

El público sufrirá en mayor o menor medida, dependiendo de su resistencia a la idealización , a su madurez,  estos arquetipos.  Pero no los produce.

Ola de calor en mi barrio. Una historia casi, casi real

Maria del Pino : ! Estas olas de calor encadenadas son insoportables ! ¿es que no vamos a hacer nada? no entiendo la pasividad de la gente , algo se podrá hacer, digo yo !! es que estoy hasta los ovarios de sudar !

Pepe: ya lo venían advirtiendo los ecologistas, pero todo el mundo se lo tomaba a chacota…

Maria del Pino: vale, vale, pero eso para que sirve ahora? lo que se pudo hacer y no se hizo, agua pasada no mueve molino…algo se podrá hacer ahora, digo yo. tú que eres tan listo, a ver.

Pepe: pues hay que reducir el consumo de combustibles fósiles todo lo rápido y lo intenso que nos sea posible

M: ¿Y eso quiere decir…?

P:Tu ayer te hiciste 20 kilometros en tu coche ida y otros 20 vuelta para darte una vuelta por un centro comercial  en las afueras para entretenerte

M: Para entretenerme no, majo. Para comprar.

P: ¿ Y qué compraste? 

M: Pues un bañador y unas sandalias que necesitaba

P: ¿No tenías bañador o sandalias?

M: Pues sí, claro que tengo, y varios de cada, pero el bañador está completamente pasado de moda ! con decirte que es verde manzana !! y las sandalias lo mismo, claro que tengo como una docena, pero ninguna me sirve. Necesitaba unas que me fueran con los dos vestidos que me compré la semana pasada.   

P ¿y crees que todo eso era necesario?, no sé, me pregunto.Los 40 kilómetros  , el nuevo bañador, las sandalias..¿ no podrías haber prescindido de ellas? 

M ¿Pero qué me estas diciendo? osea, ¿ me paso toda la semana trabajando como una cabrona y llega el finde  y no me puedo dar un capricho?¿para qué trabajo entonces?

P: Vale, veamos ¿dónde vas de vacaciones?

M: ¿por? ¿qué tendrá que ver con lo que hablamos? me voy a Ibiza

P: supongo que vas en avión, y allí alquilas un coche

M: Claro, si te parece voy a nado, y me dedico a pasear por los arcenes. ya sé por dónde vas ¿sabes una cosa? trabajo casi 45 horas semanales 50 semanas al año en un trabajo que me agota y me chupa la vida y cuando llegan mis vacaciones .. ¡por fin, no voy a cortarme un pelo ! que se corten otros que viven como reyes ! ¡ los maestros que tienen tres meses de vacaciones ! que vayan ellos en autobús a La Manga! o los politicos ¡Pedro Sanchez, que me regale el Falcón! hay que joderse ..

P: Bueno, tranquila, no te cabrees tanto… veamos  otras posibilidades ¿gastas mucho en regalos, pides gadgets tecnologicos en Amazon que realmente son prescindibles, cambias de colonia todos los años?

M: Jooooder qué pesado ¡con mi dinero hago lo que me da la gana !

P: Y si vas al trabajo en el transporte público?

M: Claro, ir como sardinas en lata en el metro en el que por cierto  solo van inmigrantes y chavales jovenes …en mi trabajo todo el mundo llega en coche. Menuda imagen iba a dar yo llegando sudada y saliendo por la boca del metro rodeada de panchitos.

P: Perdona pero eso suena muy, muy racista.

M: Lo siento, pero es que me dices unas cosas, me dices que vaya de perroflauta, a mi edad, que ya no cumplo los 40.

P: Bueno, pues algo podrás hacer tu para reducir la emisión de gases que provocan la subida de temperaturas ¿se te ocurre algo?

M: Sí. Pues yo reciclo.

P: Separas en cuatro contenedores?¿ tiras el aceite usado en su lugar ad hoc , las bombillas halógenas en otro , los equipos electrónicos en otro? 

M: A ver, guapito de cara, que  mi piso es normal, no vivo en una nave industrial en un polígono ni en una finca con mil  metros de parcela. Vivo en un piso de cien metros cuadrados,lo sabes perfectamente.  

P: pero puedes llevarlo a un punto limpio, almacenarlo en casa y..

M: Ni zorra idea de donde hay un punto limpio.

P: lo puedes mirar en internet.

M:A ver si te crees que me da la vida para ir mirando esas cosas… ¿Y como lo llevo? ¿en metro? tendré que coger el coche,¿ves? te contradices, me pides que contamine , ni los ecologistas os aclarais. Y además tooodo lo que se te ocurre son cosas que tengo que hacer yo ¿por que no planteas algo que haga el ayuntamiento o el gobierno? es que siempre nos toca a los curritos.

P: vale, en eso tienes toda la razón qué te parece por ejemplo si exiges al ayuntamiento que plante más arboles y ponga más plazas arboladas.

M: Claro y que nos quiten plazas de aparcamiento  ¿y donde dejo yo el coche cuando vuelvo de trabajar?

P: ¿Y si les pides que bajen el consumo innecesario de electricidad? ¿sabes que España es el pais europeo occidental donde más se iluminan las calles? no sé evitar la contaminación lumínica, pedir a tu ayuntamiento que restringa la iluminación excesiva, algo….

M: !Claro ! y que me atraque o me violen !

P: ¡Pero si España es uno de los países más seguros del mundo !

M: Eso es la feliz idea que se te ocurre, que me atraquen o me violen  qué disparate, qué gilipolleces hay que oir…

( casi grita mientras se da la vuelta y se aleja taconeando y  agitándose airada, con  las llaves de su SUV en la mano) 

Libertad, cañas y… el Gran Reemplazo

En los medios de ultraderecha de toda Europa circula con intensidad la teoría llamada del Gran Reemplazo, difundida por el pensador francés Renaud Camus: la población europea está sufriendo una silenciosa sustitución o reemplazo por inmigrantes procedentes de otras regiones del mundo, al combinarse la bajísima natalidad autóctona con procesos inmigratorios en la práctica descontrolados de poblaciones que sí tienen tasas de natalidad muy  superiores, de modo que con los años la población de origen europea se convertirá en una minoría en su propio continente. 

En esta teoría el lugar de origen de esta amenaza sustitutoria no es neutral, se alarman  específicamente ante los  migrantes de origen musulmán. Por ejemplo, este el texto de un tuit de Vox de hace unos meses reza:

: “¿El reemplazo poblacional es una teoría de locos?

La mafia socialista sigue con su plan de compra de votos: papeles gratis para 15.000 menas.

Si antes había efecto llamada, ahora es un reclamo a gritos para que miles de africanos sigan invadiendo nuestras fronteras”.

Llegados a este punto lo  mejor es recurrir a datos poblacionales del Instituto Nacional de Estadística en esta nota de prensa publicada  hoy mismo, que nos aclara las ideas y nos proporciona alguna sorpresa final: 

/https://www.ine.es/prensa/cp_e2022_p.pdf

Los datos se refieren a la evolución de los cambios demográficos del pasado año.  Para comenzar con lo menos espectacular, es cierto que el colectivo procedente de Marruecos es el más numeroso, (unos 700.000 migrantes)  pero es el único pais musulmán en los quince primeros puestos. Si sumamos la población inmigrante por región de origen el primer puesto es para Europa Occidental (Reino Unido, Francia, Alemania,Italia y Portugal). Suman casi un millón. El segundo es para Hispanoamérica ( novecientos mil ) y el tercero para Europa del Este.  A todo esto habría que sumar las nacionalizaciones, mucho más sencillas para los que proceden de los países americanos de tradición hispana. De quienes conservan su nacionalidad el porcentaje de extranjeros de origen marroquí no alcanza  el 15 por ciento del total de los extranjeros.

Un “reemplazo poblacional”  pues flojo,  pero no del todo ausente… en el total del país, ya que el número de españoles de origen ha disminuido (la diferencia entre nacimientos y muertes sale a deber…vidas) pero se ve completamente compensada por la inmigración exterior.

Podemos incrementar los aumentos de nuestro microscopio y preguntarnos si  las comunidades autónomas hay “hechos diferenciales “ en estas fluctuaciones poblacionales. 

Y por supuesto que las hay, con sorpresas.  Me voy a centrar en la Comunidad de Madrid,  ya que me toca vivir en ella. Y también deseo hacerlo porque es el lugar del gran experimento neoliberal del Partido Popular  al que ya me he referido en alunos otros artículos de esta bitácora:

Parece lógico pensar que las políticas económicas diferenciales producen fenómenos migratorios diferenciales. Causa y efecto.  

¿Y qué ha pasado en Madrid? Pues hay datos curiosos, y (solo aparentemente),  contradictorios.

Por un lado el crecimiento total poblacional en 2021  ha sido positivo pero reducido, un 0,20 %, frente a un crecimiento del 0,64 de Murcia o un 0,50 de la Comunidad Valenciana. Eso sí, no pierde población, como sí ocurre en regiones como Aragón del que ha desaparecido en un solo año nada menos que el 1,24 % de sus habitantes.

Lo interesante lo encontramos al desglosar los movimientos con más detalle: el crecimiento de la población en Madrid por la diferencia entre nacimientos y muertes es mínimo (unas mil cuatrocientas nuevas almas),sin embargo  el porcentaje  importante (casi noventa por ciento del crecimiento) se debe a que llegan más inmigrantes de los que se marchan.

 Ahora prestemos atención al origen y destino de estos inmigrantes: a Madrid llegaron 28 mil personas procedentes del extranjero, pero se marcharon  dieciséis mil españoles a otras regiones de España. Este fenómeno no  ocurre en las dos Comunidades con mayor crecimiento que son la valenciana y en  Murcia , donde los inmigrantes proceden  tanto del extranjero como de otros lugares de España. 

Es decir que en la activa Comunidad Madrileña , primera economía regional, sí se está dando el caso de llegada de inmigrantes extranjeros y salida de españoles. No se cumple la hipótesis conspirativa de la  Gran sustitución porque como hemos visto el origen de estos inmigrantes no responde al delirio de una invasión musulmana, pero resulta irónico  que el lugar donde  podemos encontrar una lejana reproducción de esta «conspiración contra la raza blanca» sea, precisamente, en una Comunidad donde el modelo político del partido en el poder es el más trumpista de todo el país. Al fin y al cabo Trump y sus seguidores ha sido siempre unos fervientes seguidores de esta teoria..

Y es que nada sucede por casualidad. El modelo económico del PP en Madrid, donde gobierna desde el famoso tamayazo hace ya 19 años propugna una actividad lo más desrregularizada posible, basada en los servicios de baja cualificación  y donde el consumo ( o podríamos decir la explotación ) de mano de obra de forma intensiva es la base del beneficio empresarial. 

No son para nada azarosas las relaciones de amor verdadero del partido en el poder y de sus aliados Cidudadanos y Vox con un sector muy concreto de la economía madrileña, el sector hostelero.  Madrid, Libertad y cañas no es un eslogan vacio, estúpido, no. Es un programa económico. El sector hostelero es el gran mimado de la economía madrileña: las aceras de la capital, con el pretexto pandémico, se  han privatizado , se han entregado a los hosteleros. Las normas sobre el ruido nocturno se soslayan. Muchos bares que jamás tuvieron permiso para terrazas exteriores han ocupado con decenas de mesas aceras y hasta la calzada para vehículos.  Cualquiera que se pasee por la capital puede comprobar que no es un fenómeno de barrios turísticos, es una explosión general de ocupación del espacio público.

Pero la hostelería no se trabaja sola. Condiciones laborales  extenuantes,  jornadas interminables e ilegales requieren de un suministro constante de mano de obra poco cualificada y sobre todo sumisa. La importación de miles de inmigrantes en situaciones legalmente dudosas permite aplicar a muchos empresarios hosteleros esa vieja ley de hierro de “hay tres como tú en la calle esperando trabajar” . 

Un flujo renovado de mano de obra dispuesta a lo que haga falta es pues una necesidad básica del sector que más fervientemente, por buenos motivos, ha acogido y el Madrid Libertad y cañas de la inefable Ayuso.  Este flujo ha compensado la huida de  otros miles de españoles que han decidido dejar este paraíso de la libertad por otros lugares, no del extranjero, sino de la misma España. 

¿ Por qué lo han hecho? los datos del INE no nos lo aclaran. Podríamos pensar que cierta expansión (bastante moderada) del teletrabajo ha podido llevar a madrileños a empadronarse en comunidades limítrofes. Pero este porcentaje es necesariamente reducido. Castilla la Mancha ha recibido 4.000 inmigrantes interiores, Castilla-León, menos  de 2000 ¿qué porcentaje de estos son teletrabajadores madrileños? difícil saberlo pero es evidente que no pueden ser todos. Se han marchado de Madrid muchos más que los teletrabajadores… ¿por qué? ¿quizá porque las condiciones de vida en Madrid expulsan al que tiene mejores opciones que la de  trabajar 12 horas sirviendo cañas en una terraza? ¿Quizá el que puede elegir prefiere huir de una comunidad  con la  vivienda por las nubes, con servicios  públicos saturados y en proceso de degradación, con un medio ambiente tóxico por la ausencia de interés de las administraciones ?

 No lo sé, los datos que he traido no lo permiten deducir. Pero el dato es el que es: Madrid pierde población española y la sustituye por extranjera en un porcentaje no visto en otras comunidades. 

El Gran Reemplazo madrileño puede consistir al final en sustituir un trabajador cualificado español que se niega a no hacer valer sus estudios y sus derechos por un inmigrante obligado a aceptar condiciones laborales que permiten abrir a negocios que precisan de mano de obra barata y de fácil sustitución .

¿Pero qué puñetas pasa en TVE (II parte) Sobre el fascinante telediario del día 20/05/22

Un pequeño ( y deprimente) ejercicio de análisis de contenido del bloque de información política  del telediario de mediodía del día 20 de mayo de 2022, en la “nuestra”, dicen, la televisión pública nacional, TVE:

  • Bloque 1. Información sobre la vuelta del rey emérito. Comienzo de la información: voz de Ana Blanco “con gritos de viva el rey ha sido recibido don Juan Carlos”. Pié de imagen: “El rey emérito recibido con gritos de viva el Rey” , imágenes de personas anónimas aplaudiendo, gritos de “viva el rey” perfectamente audibles.  Declaraciones  favor del alcalde de Sanxenxo. Después,  tiempo en el que una voz en off narra las reacciones de los diferentes partidos políticos, con cortes de imágenes de políticos realizando estas declaraciones. Corte para el PSOE, 24 segundos.  Corte del PP hablando de “los servicios a España del Rey”, 17 segundos. Tiempo del corte de Yolanda Díaz, por UP: 7 segundos. Contenido exacto de las palabras recogidas  de la ministra: “es muy malo convertir esto en una especie de calvario” ( sic). Tiempo del corte de Espinosa de lo Monteros, de Vox,14 segundos, en los que este dirigente ataca a UP. Contenido exacto de las palabras recogidas: “Unos comunistas que estaban ilegalizados hace 50 años hoy pueden estar en instituciones como estas haciendo el ridículo diariamente y criticando al rey que trajo la democracia y la Constitución que les permite a ellos ser críticos”

En ningún momento se alude a las razones de su ausencia del país.

  • Bloque 2.  Información sobre el empadronamiento irregular de Macarena Olona en Salobreña: Un redactor explica las circunstancias del caso con imágenes mudas de la política alicantina en la feria de Sevilla, en una bodega jerezana y en la tribuna del congreso de diputados. Una vez acaba el texto de la redacción, otra vez aparece Espinosa de los Monteros en unas declaraciones sin cortes de 13 segundos manifestando que este cuestionamiento de la legalidad del empadronamiento es una “trampa que no impedirá a Macarena obtener un magnífico resultado”. No hay declaraciones de ningún otro político, abogado o representante del ayuntamiento de Salobreña.
  • Bloque 3 sobre la condena a Eugenio Pino, ex alto cargo de la policía, a un año de prisión por manipulación de pruebas en el caso Pujol. Voz en off de Ana Blanco, con imágenes de archivo entradas y salidas del juzgado sin sonido.
  •  Bloque 4, jura de bandera de nuevos policías en Avila. Pié de imagen:  “el ministro Marlaska recibe pitos y abucheos”. Imágenes del ministro con sonido en el que se oyen nítidamente los pitos y gritos en contra y se ve la confusión momentánea del ministro. Más tarde el redactor indica que ha habido aplausos cuando el ministro ha hablado de incrementos salariales…
  • Bloque 5,  sobre el congreso provincial del PP en Madrid. Comienzo del bloque, redactora en directo en el lugar del congreso con el logotipo del PP al fondo:  “Isabel Díaz Ayuso asumirá mañana el control del partido..la presidenta ha hablado de renovación casi total y ha hecho una intervención en clave nacional (..) Ayuso ha confrontado con Pedro Sanchez, un gobierno que en sus palabras arruina y humilla a España”.  Declaraciones en primer plano de la presidenta de la C.A.M. : “tenemos el gobierno más autoritario desde la dictadura….” 14 segundos de declaraciones de Ayuso.

Acaba el conjunto de bloques sobre política nacional, el siguiente se refiere a la viruela del mono.

En resumidas cuentas, la línea informativa es benigna con el PP y Vox, con este último sobrerrepresentado en los tiempos de declaraciones directas, respeta la primacía de tiempos del PSOE,  y UP no aparece apenas con mensajes propios y claros, sí siendo aludidos por otros.  

Todo ello se puede comprobar en el siguiente enlace de TVE a la carta:

https://www.rtve.es/play/videos/telediario/20-05-2022/6544257/

Este es el segundo artículo que dedico a analizar un informativo de la televisión  pública,  “la nuestra”, dicen. Se podría analizar cientos de telediarios con un resultado similar.  Por cierto en el primero de esta serie analicé el comprensivo tratamiento dado al caso  Ayuso/Sarasola de hace un par de años:

A estas alturas de la legislatura sigo sin explicarme la razón por la que el PSOE le ha entregado el bloque de información nacional de TVE a  periodistas próximos al Partido Popular.

Ello sucede en la única televisión en la que la línea editorial no es decidida por propietarios privados de una empresa.  Y en un  ecosistema mediático dominado  por antagonistas, un terreno esencial donde este gobierno tiene en contra la gran mayoría de los medios de comunicación de mayor consumo: casi toda la prensa impresa de Madrid,  el duopolio televisivo (con la excepción de algún programa de la Sexta), la mayoría de las emisoras de radio, todos los canales de TDT que dan información política, gratuitos como 20 minutos… incluso  agencias informativas como Europa Press. Es un misterio insondable para mí que les puede costar las próximas elecciones si  la tendencia de voto de los últimos sondeos se mantiene.

 Y es que aunque el PSOE no crea en la tan manida guerra cultural, la derecha, empezando por el PP y siguiendo con Vox, sí. Sí creen en ella. Creen a pies juntillas  en la necesidad de ocupar todos los espacios de poder, desde el judicial al policial, pero sobre todo el mediático, porque en las democracias representativas la construcción del mapa mental de los electores, de lo que se nos aparece como acción política correcta o desastrosa, de los defectos personales y virtudes de cada político no se comienza en ningun otro sitio que no sean los medios de comunicación. Las redes sociales tienen un alcance mucho más limitado, deja fuera a enormes grupos de población que no son asiduos y en muchas ocasiones estas redes funcionan como cámaras de eco de estrategias  lanzadas desde los medios tradicionales.

¿Estupidez? ¿error de cálculo ? No lo entiendo.

¿Es que nadie en Moncloa ha leído a Lakoff, nadie ha visto la serie The Newsroom?.  La actitud entreguista y pasiva del PSOE nos puede costar muy caro en términos de calidad democrática si ese partido que es tratado con tantos miramientos que se llama Vox entra en el próximo ejecutivo. Piensen por un momento qué hará un gobierno formado por PP y Vox con respecto a la dirección de los informativos de TVE. Vean lo que ha ocurrido y está ocurriendo en Telemadrid. Lo que les puedo garantizar es que los telediarios bajo ese gobierno no van a ser benignos ni comprensivos con ningún partido de la oposición. 

Pueden estar seguros.

Una modesta proposición para recuperar ateos recalcitrantes

“Los ritos son en el tiempo lo que las cosas en el espacio. Estabilizan en la vida estructurando el tiempo. De este modo hacen que el tiempo sea habitable, incluso transitable, como una casa. (Sin embargo) el tiempo de hoy carece de una estructura sólida. No es una casa , sino una corriente. El tiempo del apresuramiento no es habitable. tanto los rituales como las cosas queridas estabilizan la vida. Las repeticiones los distinguen.

 La compulsión de la producción y el consumo suprime las repeticiones”

 Byung-Chul Han. No cosas.

Nunca he sido creyente, pero desde hace mucho tiempo tengo sed de ritos. Echo de menos las pequeñas regularidades, las invocaciones mágicas de los rituales católicos de mi niñez. Quizá sea nostalgia por esa infancia, pero pienso que nuestra vida moderna es demasiado plana, demasiado nuestra, en cierto sentido. Demasiado yo, y demasiado ahora.

Carecemos de esos ritos anuales, signos de puntuación en el tiempo, impuestos y precisamente por ello lugares  de descanso del ánimo, de los que gozaban nuestros antepasados. Misas de los domingos, pascuas, comunión, confesión, Corpus Christi, navidades (aquella navidades, no estás convertidas en paquetería y estruendo). Lineas pintadas que dividen el flujo incesante del tiempo, que le dotan de ritmo y encuentro, de repetición. La repetición ahora se ve como un lastre antiguo, y no comparto ese desdén. 

Permite descansar el alma, y  los ojos. No es necesario estar centrado en satisfacer o no el yo, en cada momento. La repetición viene de fuera y toma tu cuerpo y tiempo durante un intervalo, te puedes abandonar a su cadencia estable. Dejar de estar pendiente de lo que crees que te falta.

Por eso, yo, no creyente , envidio  a los creyentes en su iglesias y  sus misas. Hay pocos espectáculos tan atrayentes  como un rito bien desplegado. Y todos los domingos en algunas iglesias el despliegue se realiza entre angelotes, volutas barrocas o cúpulas de piedra gótica. Hay algo que nos sugiera más cotidianamente, y profundamente a la vez el sustrato de donde venimos..

Sin embargo las misas actuales me parecen insufribles por un gravísimo error: se entienden. Se quieren hacer entender.

 El día en que se abandonó el latín en misa fué un desastre, una pérdida irreversible, desapareció para siempre la magia oscura de lo que se nos escapa , la solidez del  misterio, la gracia de no comprender. Ahora a la lectura de textos de la biblia, (desgraciadamente es casi siempre  el nuevo testamento)   le siguen en muchos casos homilías que parten del espantosa presunción de querer hacerse cercanas al sentimiento moderno. 

La moral (incluso la moralina) las buenas intenciones, la repetición hasta el vómito de la palabras “amor, hermandad, salvación, paz” aniquilan la fuerza ominosa de los ritos,  que deberia de infundirnos si no el viejo temor a Yahvé,  que para eso ya no estamos, al menos cierta sorpresa, algo de estupor, un eco lejano de las emociones de nuestros antepasados. 

Hay  excepciones, recuerdo durante el funeral de un ser muy querido en una modesta iglesia de pueblo encontrarme con el regalo de un sacerdote, ya anciano,  que se permitió una elucubración densa,  abstrusa, casi metafísica sobre la mortalidad, la diferencia entr el tiempo de los hombres, y el tiempo de la divinidad ….etcétera. El  oficiante de esta triste ceremonia de despedida (el origen etimológico de misa es ese, “despedida”) me admiró tanto por su osadia como por su indiferencia ante lo que pudiera entender ( más bien no entender) los feligreses allí presentes.

Pero esto no es habitual. El discurso atufado de buenos sentimientos y “amor” (el desgaste, el manoseo  de esa palabra de cuatro letras lima, rebaja, resta peso a  cualquier atisbo de intensidad ) me llama al  bostezo. Degrada el espectáculo  a pesar del  esforzado decorado barroco o el espiritual gótico. Lamentablemente los curas de hoy  han  olvidado que  para los antiguos la vivencia de lo religioso tenía conexión con la experiencia de fuerzas ignotas, con lo telúrico, con lo ominoso. Con lo sagrado en definitiva.

Me pregunto cómo deberían ser aquellas misas, no ya en latín sino en griego, lecturas de enormes misales con voz tonante, profunda ,como invocaciones a un viejo dios que habitara bajo la cripta o más allá de las cúpulas pétreas.  Contaría con mi esporádica presencia. Sin fé, pero con respeto y placer, sin duda. Un católico practicante ateo, pero que aprecia un buen rito en lo mucho que significa.

La desastrosa mania moderna de que todo ha de ser sencillo y fácil, como una papilla o una comida rápida, sin huesos, durezas ni resistencias  apaga los tonos, roba profundidad. Atonta.

Suele ocurrir que lo que se pierde en un plano de la existencia se recupera en otro diferente, deformado, adaptado a la antropologia del momento. Es curioso, por ejemplo que en los juegos de ordenador se refugien hoy referencias al mundo de la magia, lo ominoso, lo trascendente como amenaza o sortilegio. No es que la tragedia nos vuelva como comedia, es que el ritual nos vuelve vaciado, reducido y convertido en parte de un entretenimiento.

Aunque mi propuesta para estos tiempos de prisa y en el que nadie soporta el silencio debería estar  en consonancia. ¿por qué no una misa muda? breve, mas puro gesto, ritmo gestual, , movimientos concertados de oficiante y grey, apenas alguna  palabra de recepción y otras pocas  de invocación.. 

 Pero ni una sola palabra que se comprenda, y menos que nada por favor ( en ese lugar cubierto de pinturas con cuerpos torturados,o retorcidos en éxtasis, de cuerpos celestiales o demoniacos, en esos templos consagrados a los estados de excepción del alma)  que me  hablen de buenos sentimientos. 

No jodan.

¿Es el PSOE un partido primo?

Primo empleado en su sentido más vergonzante, como sinónimo de pardal, de pardillo, de cándido, de torpe. De víctima de los engaños de sus adversarios.

Lo hemos visto con la famosa carta publicada sobre el Sahara Occidental. Un documento enviado, gobierno a gobierno, confidencialmente, es filtrado por los marroquíes a la prensa en el peor momento posible, en medio de una crisis mundial en la que garantizarse el suministro de gas es crucial, urgente y estratégico. Justamente en este momento, cuando nuestras relaciones con Argelia tiene que ser cuidadas con guantes de seda y modales de diplomacia de alta precisión (copyright Irene Montero),  se publica esa carta que supone una bofetada con guantelete a nuestros principales suministradores. Y se publica no por decisión de nuestro gobierno, si no por la del viejo vecino y “nuevo” socio, que una vez más  da la razón a los más prejuiciosos de sus detractores: socio pues taimado, hipócrita y que no ofrece acuerdo sin puñalada trapera como regalo añadido. España parece haber dado mucho (el consenso sentimental sobre el Sahara se ha hecho añicos….) a cambio de una promesa sobre Ceuta y Melilla sostenida en el aire. ¿un aire inane  y olvidadizo como el de las promesas hechas a Gorbachov por la OTAN de que esta no se ampliaria  hacia el este, quizá?¿ese tipo de promesas…? Pero no nos mezclemos con este otro doloroso asunto..

La candidez socialista se ha demostrado también con su adversario interior, el PP, al negociar la renovación del Tribunal de Cuentas y del Tribunal Constitucional con la esperanza de que este frágil puente de buena voluntad llevara al Partido Popular a aceptar de una vez la pendiente renovación del Consejo General del Poder Judicial. Hay que ser bastante inocente para pensar que nuestra derecha va a entregar una posición,  una fortaleza, de esa importancia a cambio de unas cuentas de colores…

Aunque quizá el caso menos conocido pero de mayores consecuencias electorales  a largo plazo fué la negociación para la renovación de la presidencia de RTVE. Cualquiera que sea asiduo de los telediarios puede afinar la nariz y olfatear el sesgo conservador de la sección de la redacción encargada de la de política nacional. Ya he analizado algunos ejemplos concretos aquí :

Y mientras tanto el canal de la 2 convertido en un insustancial repositorio de programas de refritos, secciones culturales ligeras, documentales de fauna y arte, comprados  al peso. Todavía algunos recordamos una época en el que en la programación de la cadena minoritaria emitía informativos diferentes, con mordiente ( ¿se acuerdan del programa de Fran Lllorente, expulsado por la dirección del PP en cuanto llegaron al poder?)  productos polémicos (“El peor programa de la semana”) , otros valientes y rompedores (“Si yo fuera presidente”  o “La edad de Oro”). En fin, hubo un tiempo en el que los directivos de la televisión pública permitieron que en el segunda canal se experimentara, se provocara y se abrieran espacios a creadores que no podía tener lugar en televisiones comerciales. 

Ahora ni eso. Ni siquiera se atreven a contratar series de televisión que se salgan de unos parámetros convencionales , previsibles. Gracias a plataformas como HBO, Filmin etc. sabemos que hay decenas de series de origen escandinavo, europeo o de otros lugares con planteamientos actuales, renovadores . Pero la cadena sigue abonada a una lenta agonia funcionarial, roma , insustancial.

Y mientras tanto el otro canal, la 1 emite series como «Downton Abbey» o «Victoria», productos británicos que a duras penas disfrazan la adoración que sienten sus guionistas por viejas costumbres como la monarquía o unas diferencias de clases sociales solidamente establecidas y nada cuestionadas.

Todo ello gracias al nombramiento de un presidente de TVE, el tal Tornero cuya acción más conocida fué la laminación pública del periodista Cintora. 

Aquí como en otros espacios de poder, el PSOE ha creído negociar un nombre neutro que en realidad ha permitido el mantenimiento del status quo de los cargos nombrados en la época del PP como las consecuencias esperables:  política comunicativas muy conservadoras, programación carente de riesgo y favorable al mantenimiento del marco de lo que hay, y todo ellos a cambio de… prácticamente nada.

En algún lugar, descansado,  Iván Redondo se estará admirando de la palurdez táctica, la torpeza de aquellos que despreciaron sus consejos. Solo los malos ajedrecistas entregan una pieza a cambio de nada al adversario. Ni un simple peón.

El dilema, más allá de Casado (o Feijoó) y Ayuso. 

Sobre lo ocurrido con Casado y Ayuso. En primer lugar: hay que ir más allá de la anécdota:  que un político del PP sea corrupto y desvergonzado es categoría , que sepamos de un caso concreto, por tanto, anécdota.

Hay dos planos de análisis en este asunto. En el que se ha fijado la mayoría es el más próximo y evidente: el de una  descarnada lucha por el poder entre dos capos, cada uno usando los medios a su alcance. 

Pero también hay un segundo plano, a mayor profundidad. La cuestión fundamental a la que se enfrenta este país es la siguiente: con una derecha dividida , con el País Vasco y Catalunya ausentes de diputados derechistas españolistas, esta opción política tiene muy complicado volver a gobernar el Estado.  La primera tarea es por tanto, reunificarse como opción electoral,  bien como un solo partido, bien como alianza. Ciudadanos ya está en liquidación, queda Vox.  En este segundo nivel la  gran cuestión es la relación del PP con Vox.

 Ayuso no tiene ningún problema con acercarse  a los de Abascal. En Madrid ha sobrevivido a su contacto, se ha acercado al fuego y no se ha abrasado. Comparte  estilo y desparpajo, la misma agresividad y contenidos cercanos. Pero Casado sí teme a este fuego, porque él  (como Mañueco, o Bonilla ) carecen de la capacidad de seducción pasivo-agresiva de la doliente Ayuso. 

Casado no puede competir en carisma con Abascal, pero Ayuso, sí.

Casado está lastrado además con una pesada obligación, la  de ser el principal defensor del Partido Popular. Como presidente está obligado a defender su autonomía, de garantizar que siga existiendo en el futuro, está atado a la necesidad de preservar al PP como partido central, primario en el estado.  El sorpasso por Vox  le costaría no solo la carrera, sino el oprobio de provocar la ruina de su partido y de su enorme red de asociados, asalariados y beneficiados que como una colonia se alimenta de sus presupuestos por todo el país.

Por eso  Casado es muy reacio a ofrecer poder real a Vox, ya lo dijo antes de que Ayuso provocara la explosión controlada del affaire de su hermano,nada más conocerse los resultados de las elecciones en Castilla y León. 

 El dilema sigue estando entre la supervivencia del PP como institución principal  de la derecha política y la necesidad de desalojar al  PSOE y sobre todo a sus molestos aliados a la izquierda que siguen amenazando la tranquilidad del negocio de quienes tienen el dinero. El dinero de verdad.

  Los grandes fondos de inversión extranjeros (Blackrock, Goldman-Sachs,  etc  salvaron algunas bolas de set en el primer tramo de legislatura gracias al PSOE: la ley de la vivienda ha salido suficientemente morigerada como para que sus enormes inversiones inmobiliarias no se vean apenas afectadas, pero no habrá seguridad ( la bendita seguridad que necesita el miedoso dinero)  hasta que Unidas Podemos desaparezca de los ministerios, y tal como está el mapa electoral eso solo puede garantizarse con una victoria de la derecha; el PSOE ya no tiene a su alcance las mayorías absolutas de los años 80.

Para el big money el Partido Popular es un instrumento de los muchos de los que dispone; para los dirigentes del PP y su red clientelar, es mucho más. Es su cuerno de la abundancia. Para el primero la alianza con Vox es inevitable y de ahí el apoyo mediático a Ayuso, para los segundos esa alianza  es un amenaza seria a la herramienta de poder que les garantiza  su riqueza.

Sin embargo, una alianza de Vox y un PP en manos de  Ayuso puede no ser suficiente, incluso podría empeorar las probabilidades de un cambio de gobierno, esta conjunción   dejaría todo el campo electoral del voto moderado al alcance del PSOE,  con lo que el corrimiento a la derecha podría, paradójicamente,  favorecer victorias progresistas en futuros gobiernos generales y autonómicos, ya que el trumpismo no puede camuflar su pulsión antisistema y desestabilizadora sin dejar de ser atractiva electoralmente.

 Esta alianza Vox-Ayuso  dejaría al PSOE todavía más asentado como el partido central, el astro Sol del sistema planetario español, alrededor del cual girarán como satélites  los  demás, a favor o en contra, en alianza  o en oposición, pero siempre discursivamente orientados por su centralidad.

No lo tienen fácil, esta alianza Vox-Ayuso requerirá para una victoria electoral suficiente un estado de conmoción generalizado, la percepción mayoritaria de una  situación del país tan crítica como para que grandes masas de votantes abandonen su afición a la estabilidad y la seguridad. Y aún  estamos lejos de que ese sentimiento de desastre y quiebra esté instalado, a pesar de la incesante campaña de los partidos de derecha y de sus numerosos medios afines. Si dos años de pandemia no lo  han conseguido, difícilmente  podrán imponer esa lectura de la realidad en dos años de recuperación. Solo los errores propios, del PSOE, le impedirían volver a vencer en 2023.

Si sustituimos a Casado por Feijoó el panorama parece mejorar a corto plazo, pero menos si miramos más allá. ¿Es compatible el gallego con la madrileña? ¿se conformará esta con Madrid, habiéndose desatado su hybris, como una furia, y triunfado sobre su superior jerárquico? ¿ Ayuso después de  esta descarnada pelea va a comportarse dócilmente, alguien lo cree? ¿ Y no se sentirá Feijoó tentado a acabar con la amenaza latente  de Ayuso  a su espalda? 

Si el dilema ahora es Casado o Ayuso , el alcance estratégico de este no desaparece si se convierte en Feijoó o Ayuso. La madrileña  ha cruzado  cierto Rubicón que ya no puede  desandar. 

   Parece  que los principales damnificados por el desatado trumpismo a la española pueden ser la tranquilidad de ánimo y el modo de vida de viejos conservadores liberales. 

Al menos, de momento.

Match-ball para Yolanda Díaz

En esa maravillosa película que es Match Point el destino del protagonista lo decide  el azar. Como la caída aleatoria de la pelota de un lado u otro de la red da o quita el punto de victoria ayer la pura suerte salvó a Yolanda Díaz de un golpe fatal, de una derrota que habría cercenado su hasta ahora imparable ascenso hacia las siguientes elecciones generales. 

Ayer, la votación sobre la reforma laboral era la más importante de toda la legislatura hasta la fecha. Unidas Podemos aceptó un acuerdo de gobierno en franca debilidad, con ministerios dibujados ad-hoc para molestar lo menos posible, con la única excepción del ministerio de Trabajo.

  El enorme precio pagado por la formación de forma continua, tragando con repugnancia  y en silencio  decisiones del PSOE que apenas les han parecido tolerables, como la entrega al capital privado de la banca pública rescatada (Bankia), la pasividad del ministerio de Justicia ante el acoso a la formación o la gestión pusilánime de Marlaska en el ministerio del Interior parecía compensarse con la responsabilidad en un área tan importante para un partido que pretende cambiar la vida de las clases subalternas como la del mundo del trabajo.

El esfuerzo de Yolanda Díaz ha sido brutal y continuo. No solo ha tenido que acordar con empresarios renuentes a dar oxígeno a un  gobierno ajeno a sus deseos, sino asumir el estrechisimo  marco de negociación impuesto por el PSOE que le obligaba a embarcar a estos empresarios sí o sí en el resultado final, sin posibilidad de cambiar una línea de lo firmado. Estas restricciones decididas por Sanchez , estos cinchos de hierro han sido las responsables últimos del espectáculo de ayer,  han expulsado del acuerdo a los socios de investidura. Porque el PSOE no estaba dispuesto a asumir la presión mediática que generaría, como un tsunami, un acuerdo sin empresarios. Y porque para el PSOE una derrota en la  votación de ayer era mucho menos onerosa que para Unidas Podemos.  O para decirlo de otro modo, los costes para ellos estaban sobradamente compensados por el enorme golpe al prestigio de la hasta entonces triunfante Yolanda Díaz.

El buen estratega es el que posiciona las piezas en unos términos inequívocos de win-win, que dicen los anglosajones. El PSOE si hubiera perdido ayer habría ganado  al menos  una terrible decepción y desgaste para su incómodo socio. La imagen de Díaz, desgastada sin remedio, las bases de Podemos, desmoralizadas. Porque no nos engañemos, la segunda alma del PSOE, el alma socialliberal (algunos diríamos que es su primera alma) nunca ha estado terriblemente incómoda con una legislación laboral como la anterior. Si pareció un asunto prioritario fué más debido al pacto firmado con UP que a las propias urgencias del plan socialista.

Aunque no solo el PSOE  ayer participaba de sentimientos ambivalentes .  Si de algo puede presumir Unidas Podemos es de la variedad, en formas, colores y orígenes de sus enemigos. Son de todo plumaje..

La negativa de ERC a conceder siquiera una abstención se explica por la desconfianza republicana con el PSOE, justificada tantas veces por las decepciones. Pero también porque ERC compite en Cataluña con los Comunes por un electorado en gran parte compartido. La derrota de Díaz hubiera supuesto un daño fatal a una candidata fuerte, que hasta ayer podía mostrar una ristra de victorias arañadas con trabajo y habilidad . Y para los republicanos si hay un terreno en el que se sienten débiles, expuestos, es en el de las conquistas sociales. Ahí apenas pueden mostrar resultados después de años de gobierno, tambien a ellos se les puede reprochar decepciones.

 .

Por eso, ayer los idus de febrero parecen confabulados desde muchos frentes contra Yolanda Díaz, los cuchillos bajo la toga no solo eran empuñados por diputados tránsfugas comprados en una cena  madrileña, las oscuras intenciones brotaban desde diferentes  ángulos del Congreso.

El dedo torpe de un parlamentario, la dejadez o el despiste desde su casa (aún no sabemos qué fué aquello tan importante  que impidió a este buen hombre  participar de cuerpo presente en la destrucción en vivo y en directo de Yolanda Díaz ) permiten por pura chiripa, azar, o el deseo de desconocidos y benevolentes  dioses, que el mejor candidato posible a la izquierda siga siendo hoy un serio problema para un variopinta colección de gente que manda. 

Tendrán que seguir pensando.

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Sobre los negacionistas, o la intolerancia a lo que es invisible.

Sabemos que uno de los fenómenos sociopáticos más llamativos de esta pandemia es la extensión y tozudez de un colectivo de personas que se niegan a vacunarse. Hay quien se justifica aduciendo que ni siquiera tal cosa, el virus, existe. La pandemia nos ha traído entre otros horrores bizarros el espectáculo de manifestantes adultos, gente perfectamente normal, sosteniendo pancartas con lemas negacionistas que se aproximaban a lo que los psiquiatras categorizan como delirio.  

No  quiero traer aquí las explicaciones comunes que desde las posiciones de quienes creemos en el conocimiento científico, en un paradigma  de pensamiento que está en la raíz de la cultura occidental desde la Grecia clásica, se están dando a esta sorprendente resistencia. Y no porque esas explicaciones del fenómeno no sean acertadas. Pongamos por caso la evidente y conocida relación entre estas ideas y el liberalismo libertario: personas que rechazan la idoneidad de cualquier acción procedente del Estado, ese monstruo que esquilma a los buenos trabajadores y lo gasta de forma ineficiente y derrochadora. Es comprensible que odien verse obligados a aceptar el salvavidas de la acción pública.

Muchos negacionistas no son lo que se entiende por freaks, al contrario son gente perfectamente integrada, estable, “gente normal”. Precisamente en esa normalidad  podamos encontrar alguna pista que explique algo de su resistencia a aceptar este terremoto, esta quiebra inesperada del estado de las cosas.  Que compartamos con ellos sociedad y espacios ciudadanos, tradiciones, orígenes culturales no significa necesariamente que todos nuestros planos de creencia sean compartidos. Igual  que para los ateos nos cuesta asumir que nuestro vecino tenga fe, crea ( ¿realmente cree?) en la existencia de Dios, la Virgen y el resto de la corte celestial, y sin embargo podemos pertenecer al mismo equipo de fútbol, enamorarnos de la misma persona  e incluso votar lo mismo, los que creemos en la verdad de la ciencia, en que las leyes de la física o la biología van más allá de nuestras creencias y percepciones personales, que están por encima y son más potentes y eternas que nuestra existencia particular, que las conclusiones de la ciencia sobre lo que es posible o imposible forman parte del marco mental que utilizamos para vivir, podemos estar equivocandonos al dar por seguro que los demás comparten esto que creemos evidente. 

Para nosotros la intrusión de la pandemia, un fenómeno extraño, inesperado en la vieja rutina previa a enero de 2020 pudo ser rápidamente metabolizada, encajada y asumidas sus consecuencias en nuestra vida personal porque creemos en la jerarquía de las relaciones causa-efecto que nos indica la ciencia. O mejor dicho creemos en la jerarquía que la ciencia determina de lo que  puede suceder: sabemos que ante todo estamos sometidos al imperio que marca la física, a nuestra naturaleza de mamíferos con fecha de caducidad, a nuestra dependencia de las leyes dominantes de la biología, la caducidad, la contingencia. Si hemos leído sobre la grandes epidemias del pasado ( la peste, el cólera, la gripe española), si tenemos alguna noción, aún básica, de lo que es un virus, el sistema inmunitario, etcétera  podemos concebir como razonable que algo de esto se repita en nuestro presente. 

Y sin embargo para muchos de nuestros vecinos, la realidad es su vida cotidiana, pero es sólo esa vida cotidiana, dibujada en un plano fijo, en las fronteras aparentemente inmóviles, “normales” del mundo de diciembre de 2019. No había nada más allá de lo concreto, de lo palpable en sus vidas tal como eran vividas; trabajo, familia, amigos, placeres y displaceres humanos, en el mismo plano de existencia, múltiple y a la vez limitado a lo que se puede ser vivido.

 Las referencias abstractas que se alejaban de ese círculo de lo tangible ( conceptos como la ciencia, la historia, la alta política, los cambios globales)  son palabras que apenas tienen consistencia fuera del momento en que hubo que tratar con ellos, cuando tocó estudiarlos, en los colegios e institutos. Como los antiguos que creían que más allá de las columnas de Hércules el mundo se acababa en una línea perfecta y abrupta, lo real y lo cotidiano mantenían para ellos  una estricta relación biunívoca. 

Y es que la creencia en lo que no puede ser visto es un asunto problemático. Quienes dicen creer en Dios (¡o en los Santos!) lo saben. Nunca se está seguro de lo que significa en realidad la palabra creer. Pues bien muchos conciudadanos padecen de esa fragilidad , esa insustancialidad en su creencia para con ciertas abstracciones como son las que se supone forman parte del pensamiento académico. 

El virus supuso para muchos una intrusión, un ser inesperado, inesperable, que no tiene rostro ni se puede palpar ni golpear, que agrieta el espejo que tan bien enmarcaba su mundo, su trabajo, su familia, su ocio. Un virus, ese fantasma etiquetado con nombres extraños, que  nos es comunicado por lejanos personajes ( ministros, microbiólogos, ¿quién había visto antes a un virólogo? ….),  cabezas parlantes como la de los burócratas impasibles de un relato de Kafka. Una sorpresa impensable como una invasión alienígena, o para los más reacios directamente una mentira, un cuento de alguien malintencionado. 

En los cuentos de terror, lo que asusta del fantasma es que es el heraldo de la existencia de un plano de la realidad que antes desconociamos.Es un aparecido, un ser que sobrevive a lo imposible, a la muerte; procede de un lugar del que nada sabemos y que decide caprichosamente  hacer una excursión letal por nuestra cotidianidad. Lo horrible no es su aspecto, sino su incongruencia con nuestra presunciones de lo que es real. El virus para muchos ha tenido este efecto de aparición repentina, de espectro ominoso.

Lo interesante es que los negacionistas han invertido  la relación enfermedad/terapia, proyectan estas características de extrañeza y amenaza no en el agente infeccioso sino en las vacunas. Son las vacunas las que son peligrosas: inoculan algo ajeno y peligroso. 

Por ejemplo, una de las ideas delirantes que subyace al rechazo de la vacuna es el temor a ser envenenados, a la mancillación de la pureza del cuerpo: la vacuna contiene metales pesados, imanta el cuerpo, incluso introduce un chip. Como en las viejas películas de extraterrestres, se teme la inyección, la invasión del cuerpo, la aducción. Diría el viejo Jung, que aquí se revuelven viejos arquetipos que enraizan con lo demoníaco.

¿Por qué se da esta inversión entre enfermedad y terapia? ¿por qué lo que protege del agente invasor es temido más que la enfermedad? Porque los negacionistas están entregados a esta inversión de las causas y los efectos: Lo que les parece intolerable es que vivir en este nuevo mundo nacido en diciembre de 2019 les exija tener  que aceptar vacunas, normas sanitarias impuestas por policías uniformados, restricciones globales, miedo e incertidumbre. Encontrarse con el virus depende de la mala suerte, del azar, pero la vacuna se plantea prácticamente como una obligación, la imposición de una intención humana sobre el cuerpo propio. 

 La explicación entonces puede ser un plan demoníaco ( o fascista, o comunista, el calificativo es un matiz que depende de cada ideología personal) de hombres ocultos . El virus es un pretexto. Es el efecto, no la causa. Que pregunten en el laboratorio de Wuhan. La existencia de metales pesados, de chips es conveniente, es la demostración (?) de esta intencionalidad oculta. El virus es un mcguffin del mal para justificar la imposición de un propósito, porque ¿quién puede  creer que algo tan insignificante, invisible puede obligarnos a destruir nuestra cómodas vidas de ayer, nuestros viajes, las reuniones con los amigos y  familiares, a perder el orden lógico y natural? Tiene que ser algo más importante, más poderoso e intencional que un simple “bicho”. 

La reacción colectiva de los negacionistas tiene precedentes históricos, en la Edad Antigua y Media. Las epidemias, las pestes eran interpretadas como consecuencias de la maldición, producto del pecado colectivo de una sociedad, o de un enemigo interno como los judios. Es decir consecuencia de actos intencionados, culposos de una voluntad divina o humana. El mal sucedía porque alguien deseaba el mal. Por eso para los negacionistas invierten causa y efecto. Porque la causa no puede estar libre de intención. El azar, el accidente, la impersonalidad de la causa del daño son inaceptables.  Porque para aceptar el accidente como causa de un mal hay que colocar antes al ser humano en lugar subordinado, en el que las leyes del mundo no se rigen por los deseos o actos humanos, sino por las leyes sordas y ciegas de la física y la biología. Hay que colocar al ser humano en una posición en el que lo cotidiano es una cápsula frágil  y estrecha.

Todo esto fué asumido tras el triunfo de la ilustración y el pensamiento racional en la edad moderna por la cultura oficial. La pregunta es hasta qué punto eso mismo  forma parte de la naturaleza de lo que es real por esa categoría que llamamos el individuo “normal y corriente”. Porque lo llamativo de los negacionistas contemporáneos es que viven en un mundo que ya ha pasado por allí, que ha superado el momento histórico del encuentro con  Pasteur,  el microscopio, la epidemiología y la ciencia médica.

Esta resistencia, este no poder asumir el saber científico heredado como el terreno de partida del sentido común es quizá más fuerte de lo que esperábamos. Porque es el miedo y la rabia por perder lo que se cree ganado (nuestra segura vida cotidiana del primer mundo)  lo que desgasta con facilidad ese barniz de racionalidad adquirido durante la educación.

 La capa protectora de la cordura acumulada por siglos de conocimiento es más leve, más quebradiza de lo que nos gustaría.

El PSOE está atrapado en una ensoñación. El PP pasó página..

Aun a dos años de las próximas  elecciones legislativas me atrevo pronosticar que las ganará el PP, y ello porque el PSOE vive en el pasado, cree que el PP vive en ese mismo pasado, y se equivoca.  Me explico… 

Nuestro presidente del gobierno es un hombre confiado, quizá temerariamente confiado. Se cree incluso un tipo con suerte, en política es un capital escaso que se  derrocha  al cometer por ejemplo, graves errores estratégicos. Que se lo pregunten a  Albert Rivera.

 A pesar de los buenos datos epidemiologicos,  a pesar de la reducción del paro muchas encuestas electorales ( la gran excepción es la que hace el CIS…) en España desde hace meses dan consistentemente al PP mejor resultado que al PSOE.  Este ha calculado  que se debía a la pérdida de votantes por el centro y ha intentado un giro a la derecha tras la remodelación del gobierno. Atrapado por su dependencia de los votos parlamentarios no solo de Unidas Podemos sino tambien de partidos como ERC, Más País e incluso Bildu ese giro se da  sobre todo en esa única dimensión donde ahora mismo  combaten los partidos: la dimensión comunicativa. Sin embargo en un entorno mediático abrumadoramente dominado por la derecha es un esfuerzo inutil. Antena 3, Tele 5,  toda la prensa de  papel de Madrid con la excepción de El País, la inmensa mayoría de las radios generalistas excepto las de PRISA, agencias de noticias como Europa Press, decenas de digitales. Incluso los intereses económicos que apoyan al PP fueron capaces de cambiar al director de  gratuitos como 20 Minutos por alguien más afín a sus intereses. Por no hablar de la debacle en las emisoras de TV TDT, en manos de la Conferencia Episcopal o de empresarios de ultraderecha como en el caso de Toro TV .

¿ Y RTVE ? Basta escuchar los telediarios o fijarse en quienes son los periodistas opinadores en las tertulias  políticas de la mañana de la 1 o del canal 24 horas para percibir que no es un medio especialmente  hostil  para el Partido Popular. Los mensajes de su argumentario son  desplegados de igual a igual con los del PSOE, con un minutaje muy similar . Sobre las peculiaridades, por decirlo de algún modo,  del sesgo informativo de los telediarios TVE ya me había referido antes en esta bitácora:

  Ya quisieran otros partidos , especialmente el socio minoritario de gobierno , recibir un tratamiento tan amable como el que recibe el partido de Casado. 

La explicación es sencilla, el partido socialista considera al PP su adversario, pero piensa que su enemigo lo tiene a la izquierda. O dicho de otro modo, el PSOE  quiere mantener su viejo monopolio en el lado izquierdo del tablero, el bipartidismo es su pasión secreta, y por eso  trata de darle la respiración asistida que precise.  Lo vimos hace tres años en el “error “ de dos diputados socialistas que impidió la renovación de los consejeros de RTVE tal como se había pactado con Podemos y el PNV.  Lo estamos viendo ahora en la renovación de otros organismos decisivos en la gestión del poder como el Tribunal Constitucional o el CGPJ. A quien considere que la posición de Unidas Podemos ante el nombramiento  de alguien tan  impresentable como el magistrado Arnaldo es similar a la socialista  le recordaría que se ha llegado a esta situación después de que el PSOE haya rechazado la propuesta de UP de modificar la ley orgánica que determina la forma de elección de los miembros del consejo; esta reforma podría haber evitado el bloqueo de la renovación ejercitada con tanto éxito por el  PP.

Pero esto es más o menos sabido, el PSOE desea  mantener el bipartidismo vivo y si puede,  sacarlo de la unidad de cuidados intensivos. Y para ello pacta y cede al PP parcelas de poder comunicativo y orgánico decisivas, parcelas que hurta a su socio de gobierno. ¿Qué hizo el PP cuando dominó el ejecutivo? ¿ Y qué hace ahora desde la oposición? ¿acepta, aceptó  el pacto implícito sugerido por el PSOE? es evidente que no. Los medios de comunicación próximos al PP  tratan al presidente del gobierno con toda la ferocidad de la que son capaces, sin cuartel ni componendas. Desde la mañana a la noche, desde la radio a las tertulias matutinas, Sanchez es vituperado, insultado, por medios que están en perfecta simbiosis con las elites del partido popular. Y es que para PP  el problema del bipartidismo es una pantalla que ya se ha pasado, es un problema de otra época. 

Vox funciona menos como un rival mortal que como una escisión familiar con la que siempre se pueden entender. Y que le ha empujado aún más al siguiente estadío del juego, el trumpismo más o menos españolizado. En esta nueva línea política no hay pactos ni se hacen prisioneros, no se pelea por el gobierno, se lucha por vencer en la guerra cultural, en la guerra de los corazones y  las mentes, por transformar el país de forma que no haya vuelta atrás. El modelo de la derecha ahora no es la alternancia de partidos, es hacerse con todas las palancas del poder posibles (desde la prensa a los colegios, desde cómo se construye la ciudad a cómo es el ocio) que son necesarias para transformar la sociedad de forma que una victoria progresista se vuelva improbable, tal como ha ocurrido en Madrid y que comenté en este artículo:

Como hizo Thatcher con la sociedad británica en los 80 los conservadores españoles quieren que el dial del sentido común, de lo que es aceptable para la mayoría se mueva un buen puñado de pasos a la derecha. Y lo haga de forma irreversible. 

  Cuando desde los medios afines al PSOE se acusa a Podemos de atacar injustamente los pactos de la transición deberían tener presente que el PP participa en la demolición de ese marco de acuerdos tácitos. El PP de ahora no es el PP de los años 80 y 90 del pasado siglo. 

Dentro de dos años, es muy probable que los socialistas se encuentren, para su sorpresa, desalojados del poder. Ellos mismos serán los principales responsables, por estupidez, por esa pereza intelectual que les impide ver que su rival no está jugando al juego que ellos creen que está jugando. Por concederle a su adversario tantas ventajas, ser tan complaciente , sin contrapartidas.

El PSOE en el pecado llevará la penitencia, porque la raíz de su ceguera es antigua, procede de la época de Felipe Gonzalez. El nunca puso en cuestión las reglas (sobre todo en el ámbito de la economía)  que le  marcaba desde fuera el neoliberalismo internacional que dominaba en Occidente en los 80 y 90 del siglo pasado . El PSOE de Felipe Gonzalez, por tanto nunca quiso traducir su dominio político en una transformación social que creara una forma de pensar y de vivir al margen del neoliberalismo triunfante. Aceptaba el status quo que se le imponia, y sus reformas no amenazaban la mutación a una sociedad dominada por el mercado y los valores neoliberales. .

En definitiva el PP juega sobre un terreno, el de la transformación social y cultural   en el que el PSOE se negó a jugar sus cartas en el pasado, con la posibles excepción de los primeros años de Zapatero.

 Me temo que el PSOE  simplemente sigue atrapado en la esperanza de recuperar  un escenario político que no volverá. Y me temo también que muchos pagaremos por la ceguera y la soberbia de un hombre demasiado confiado, señor Sanchez.

Los círculos del descenso al infierno de la crisis climática

La dificultosa asunción de desagradables verdades sabemos que no está exenta de dolor, contracciones nerviosas, espasmos defensivos y manotazos al aire. La peor noticia con la que tendremos que lidiar en los próximos años, el inevitable calentamiento planetario,  va a generar un abigarrado albúm de estas reacciones inútiles. 

Negación: Esta etapa, el empecinamiento en negar que la subida de temperaturas esté ocurriendo y que se deba a la actividad humana parece superada.  Aún quedan muchos irreductibles, pero en lo que a las instituciones internacionales y gobiernos se refiere, el discurso manifiesto, la posición oficial es que tal cosa existe, y en los términos  generales que describe el consenso científico.

Ahora estamos con pie y medio en la siguiente fase: 

Cinismo: Los centros de poder real  a los que me refería en el momento anterior (gobiernos, instituciones internacionales, grandes empresas) conocen lo que va a ocurrir, las medidas que habría que tomar para reducir el calentamiento a valores manejables, y sobre todo, las consecuencias para ellos inasumibles de esas medidas. 

Puesto que el resultado de toda esta ecuación es muy feo de mirar, la acción se limita a puro maquillaje, despliegue discursivo, incentivos para medidas que son ya insuficientes, presión para culpabilizar al consumidor…Pero se bloquea cualquier decisión que impacte en las cuentas de resultados o que amenace con generar desafección y malestar ciudadano. No se va a poner en riesgo ni la generación de riqueza ( business as usual) ni la reelección de quien tendría que implementar medidas que inevitablemente empeorarán el acceso al consumo. 

Sin el “derecho” a consumir esto no se sostiene. No se sostiene el empleo y la economía, pero tampoco lo hará la paz social entre las clases. Que podamos consumir es la esencia de esa “libertad” de la que hablan nuestros liberales, ”consumir cada uno según sus apetencias, comprar según sus posibilidades” (perversa vuelta de tuerca del dicho marxista “cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades”); el automatismo del consumo, su facilitación es la base profunda de la gratificación social  y la legitimación psicológica para millones del actual estado de las cosas.

 El greenwashing no solo es una práctica empresarial, es la regla general de este momento, la estrategia compartida.

Aceleración:  Puesto que el cinismo mercadotécnico no sirve sino para evitarnos  las verdades, para engañarnos en el presente, puesto que no va a evitar que la concentración de CO2 siga escalando, las consecuencias climáticas empezaran a ser primero molestas. Y después la cadena de acontecimientos se liberará. A pesar de los esfuerzos de la comunidad científica por determinar qué sucederá, sospecho que muchos de ellos serán imprevisibles: hace millones de años que no se da en el planeta un cambio climático tan endemoniadamente rápido. Los sucesos se acumularán en crescendo acelerado. 

En España habremos de soportar sequías repetitivas y prolongadas, en otros lugares inundaciones catastróficas, costas sometidas a temporales destructivos, cosechas menguantes, inflación de precios….

El deseo de recibir alguna buena noticia me hace pensar que quizá entonces se comiencen a adoptar decisiones con influencia real en las emisiones globales, pero me temo que para entonces se haya sobrepasado ya el punto de no retorno; un reciente estudio de la universidad de Oxford fecha en 2035 ese momento. Porque la adopción de medidas eficaces no se hará sin fuerte resistencia, sin idas y venidas, la  presión política de los perjudicados no cesará hasta que el cambio del sistema de producción y consumo haya avanzado. Los primeros barruntos de los efectos políticos ya se están somatizando en el cuerpo electoral, en el ascenso generalizado de los partidos de extrema derecha. Porque el cuestionamiento de las antiguas formas de consumo y producción es utilizado por estos partidos para hacerse con los votantes que quieren negarse a aceptar un futuro distinto, más estrecho y reglado, del que vivieron sus padres y abuelos, criados en el fracasada premisa de los recursos infinitos.

Conmoción: si se sobrepasan los dos grados de calentamiento las formas de vida se verán muy afectadas, y las consecuencias políticas tampoco son previsibles, pero serán contundentes. no es racional confiar en que todo ello no tenga un intensas consecuencias que modificarán irreversiblementee nuestras sociedades: el urbanismo, el trabajo, la demografía… quienes puedan permitirselo marcharan a vivir a otros lugares con temperaturas menos rigurosas, las ciudades se convertirán en sumideros de calor solo habitados permanentemente por los más pobres, la presión migratoria se multiplicará exponencialmente. La desigualdad en una situación climática caótica y dañina tendrá efectos mortales en muchos casos.

El paisaje después de la tormenta, qué tipo de sociedad resultará de este terremoto dentro de 30 o 40 años creo que es imposible de prever. Sospecho que habrá sorpresas, y que en gran parte dependerá de la respuesta política que predomine: colaborativa o competitiva.  
Puede perfectamente darse en un sentido reactivo, defensivo: reacciones  de exclusión, de impermeabilización de fronteras  externa e internas, de apropiación de los recursos (mejores lugares para vivir, agua, tierras de cultivo) por quien tenga más poder. Fragmentación. Una alta edad media postmoderna, una nueva Edad oscura. El paso último que no me atrevo a vislumbrar, pues, podría ser un sálvese quien pueda por sociedades y territorios .